Yo también puedo ser incrédulo, pueden tomarme y hacerme delirar con un deseo. Quiero borrar todo lo que se y ser llevado a otro lugar. Quiero cerrar los ojos y que este mismo escalofríos que siento al solo pensarlo me domine al ritmo del aroma de las vocales. Ya lo había dicho en otra ocasión: esta vez ruego desesperadamente por una pizca de inocencia.
domingo, 18 de enero de 2015
Teach me something
No se como irán a ser las cosas en el futuro, pero deseo cambiarlas a como están ahora. No creo que vayan muy bien, tengo una relación tan increíble que no me habla ni aunque le haya dejado un texto. ESO es lo increíble. Con respecto a mis amistades, creo que he aprendido un par de trucos nuevos para mantenerlas y referente a mi carrera, sólo espero no tener que postergar mis vacaciones. Es un momento plano, lleno de serenidad pero desprovisto de emociones. Generalmente, lo único que me sacude son los problemas. Debo admitirlo, estoy tranquilo y me relaja esta serenidad, pero no quiero perderme lo que veo que pasa en otras personas. Espero experimentar pronto un cambio y estoy decidido en desechar mis debilidades, de las cuales algunas tienen nombre y apellido. Tengo sed de realidades distintas, de esas que pueden encontrarse en cualquier lugar, solo que quiero ir tras ella. Quiero vivir soñando, mi realidad en algunos puntos es bastante infeliz en este minuto y no quiero arrastrar conmigo la de otros. Quiero asombrarme, maravillarme de lo simple, quiero tener una oportunidad para contemplar lo esencial y lo desconocido haciendo la danza de la vida. Quiero desaparecer de cada ritual y perder la compostura rompiendo la fila. Quiero enamorarme de algo más profundo y anhelante, quiero dejar de tener el control y correr el riesgo de creer en algo.
La Muerte
No aulló ningún can mientras mis ojos, somnolientos de tanto leer, cerraban sus parpados. Caían desplomados, apagando la atención de la mirada y encendiendo la cinta con las extrañas imágenes del pasado que suele distorsionar el subconsciente. Entregado al descanso, no quedaba otra que observar lo que pasaba por mi mente. Era una noche fría, cubierta de nubes noctilucentes y un silencio profundo, como si el eco fuese un invento propio de la imaginación. Ahí estaba yo, esperando que mi corazón dejara de latir por un instante, pero este se aceleraba más por cada suspiro.
—Que extraño, esta vez no tengo miedo, solo tengo a una chica rondando por mi cabeza— Pienso.
—Era ella, la que vi esta tarde, la que caminaba como en una pasarela, la que me hizo pensar en exabruptos, hipnotizando mi atención con cada paso, con esa sonrisa que arqueaba sus ojos enormes y los hacia brillar. Tan pequeña, tan perfectamente compactada y tan sexy, me dolía el estómago el solo hecho de imaginarla, no podía creer que existiese tanta belleza, y eso, qué pervertido me puso dios mío. Creo que sentí impotencia por no haberle hablado, ahora no tengo su numero ni se su nombre. Maldita sea, jamás sabré de ella— Reflexionaba en ese momento.
Se ilumina la carne de mis manos imaginándolas tocando su piel, acariciando sus pómulos y jalando su mentón, mordiendo sus labios, viendo en cámara lenta como cierra los ojos al besarme, ese tipo de deseos que nacen en el subconsciente. Pienso en sexo y en amor, pienso en risas y en lágrimas, pienso en fugas y capturas, veo cuanto me ama, veo cuanto la cuidaré y todo lo que daría por besar su cuello cada mañana. Estoy tan admirado de su belleza que le agradezco solo a ella la vida.
—Creo que esta será una buena noche— digo suavemente. Solo imagino que todas esas fantasías fueses reales. Invito a mi mente a engañarme por un momento, invito a mi mente a inventarme felicidad.
Así pasé toda la noche, viviendo una relación ficticia y tonta, la cual no existió y culpo lo grande que es el mundo por toda esta fantasía que voló a través de mis ojos.
Llega el otro día y mi rostro muestra cierta decepción de la vida, siento ganas de ver nuevamente a esa señorita y que regale una sonrisa a mi paisaje. No se con que intención ocurren estas cosas, mi vida ya es lo suficientemente miserable como para tener intenciones tan veraces con una chica que ni conozco.
Camino por la misma calle de todos los días, dirección a unas aburridas clases de anatomía.
Me siento en la silla de siempre. Veo a mi derecha y están las mismas personas de siempre, las aburridas y odiosas personas de siempre.
El profesor entra a la sala caminando con mucha paciencia, atravesando la puerta sin preocuparse de mantenerla cerrada.
—Chicos, hoy tendremos una clase diferente— Exclama con un todo motivador.
—Hoy tenemos a una invitada muy especial, viene de una universidad vecina de la región, está preparando su practica y será ayudante de nuestra clase— Le dice a la clase con un tono cada vez mas exuberante de ánimos.
La chica pasa y como si hubiese salido de mis pensamientos, la veo. Suspiro. Es ella, no se que decir. Me bajó una vergüenza enorme al imaginar que se enteró de todo lo que pensé esa anoche sobre nosotros.
Usaba delantal blanco, con tacones oscuros y altos, mostrando sus preciosas piernas debajo de unas pantys color champagne.
—Bueno, he leído de estas cosas y en todos los casos, cuando ocurre una coincidencia de este calibre, quiere decir que debo hablarle y comenzar una aventura— Pienso mientras trato de despegar mi vista de sus caderas.
La bella mujer sonríe a la clase en muestra de amigabilidad, asiente la cabeza frente al profesor y dice hola sin mirar un punto exacto al terminar la palabra completa, que para mi fue eterna. Me siento hipnotizado y algo idiota, no se qué pensar realmente y me pregunto por qué siento algo tan poderoso y singular por ella.
—¿Será solo su belleza? ¿Que acaso no es suficiente con eso? ¿En mi vida siquiera imaginé conocer tal encanto? ¿Mi profundo deseo será coronado al poseer su magnificencia como atractivo exclusivo para mi vida? ¿Eso siquiera es sensato? ¿Podré consumar una razón solo cuestionando el hecho? ¿Estaré arrastrando mi intelecto a una longevidad llena de angustia? — Cuestiono en mi cabeza como si ya lo hubiese hecho antes.
Antes de que el profesor comenzara la clase la chica da un discurso breve, algo típico de practicantes, con un vocabulario básico e ideas claras referidas a su deseo de apoyo frente a nosotros y también como aclaración de que no estorbaría. Como dije anteriormente, típico. La clase comienza y la chica camina entre los pupitres. Lleva una libreta y un lápiz en la mano en donde pareciera que anotara todo, o solo soy yo que cada vez que la miro mi mente repite la misma imagen una y otra vez frente a mis ojos. En fin, termina la clase y yo me acerco a ella. Le ofrezco un café y ella lo acepta, vacilando antes de hacerlo obviamente, como toda chica guapa que se toma enserio. Cuando vamos caminando hacia la cafetería le pregunto si se siente cómoda en nuestro establecimiento académico y ella responde que no, algo que me dejó sorprendido. Generalmente, por cordialidad o agradecimiento la gente responde de manera amigable a ese tipo de preguntas cliché, pero ella no lo hizo. Le pregunte cual era el motivo de su respuesta y ella menciona a su novio, un tal Gastón de Volder proveniente de una familia aristócrata conservadora de descendencia holandesa del siglo XVI, el cual no quería dejar como segundo plano en su vida.
— ¿Debe ser un príncipe o algo por el estilo no? — pregunto algo decepcionado de su existencia y de mi por no ser él.
—Es de familia noble, pero él es un hombre sencillo que se ha desprovisto de riquezas superficiales y de toda clase de rituales coloniales para así poder tomar mi humilde y corriente mano— dice con mucho orgullo, pero desinflándose en cada palabra.
Al escucharla decir eso, sentí una rabia que invadió mi cuerpo a tal nivel que mi temperatura aumento rápidamente como si estuviese posado sobre una salamandra encendida. No podía creer que ella aceptara algo así, que creyera que aquel acto fue una prueba de amor real. Un príncipe que se despoja de su identidad para poder aceptar a la mujer mas hermosa de la galaxia, como si no viese que la chica es mas digna que el mismo Dios de poseer todo este reinado espiritual y terrenal, como si no viese que posee los rasgos mas exóticos y perfectamente alineados que haya creado la naturaleza a lo largo de toda su historia, como si no viese que si yo fuera un príncipe mataría al rey y a la reina para darle el trono que ella se merece desde que recibió el primer aliento. De todos modos este sentimiento es demasiado poético, sobre todo por como están las cosas hoy en día sí la profundidad del lenguaje y de la expresión son incomodas y hasta plásticas, estamos convencidos (o constantemente convenciéndonos) de que el amor es la facción más cursi y limitada en pervivir de las caras sentimentales del ser humano. El mundo es cruel con lo que estoy sintiendo en este momento. Los prejuicios son tan infinitos, perfectamente pensados y luego enumerados por sabios maquiavelistas que no me dan ninguna posibilidad de encontrar el valor para dejarlo entrar a mi, increíble. La sociedad es un catalizador que retarda los procesos químicos del cerebro y en general de las buenas experiencias, los peros y las contra-indicaciones que te ofrece cada cultura están pensados para controlar los impulsos que nos puedan hacer felices, pero lo irónico es que por el contrario, nos impulsa a cometer errores, a ser malas versiones de nosotros mismos para adquirir seguridad de ellas. Nos incentivan a correr el riesgo de dañar a otros innecesariamente bajo el argumento de que uno saldrá ileso. Malditas personas precursoras de esta mierda de actitud. La inseguridad nos quita muchos años de vida.
—Genial, debe ser un hombre asombroso. Felicidades para ustedes— digo con un tono protocolar.
—Que gracioso eres, te quedaste pensando un gran rato sobre lo que te dije y creíste que no lo note? Bueno, creo que se me nota algo descontenta al expresar mi situación. No es necesario que me digas algo— Dice la chica mientras busca algo en su cartera, haciéndose la desentendida de lo que dice como si temiera alguna consecuencia divina.
Luego en el café la conversación se volvió algo incomoda, se notaba inseguridad de parte de ambos y es fácil reconocerlo, se olía en todo el local. Ninguno tomaba la iniciativa de iniciar una charla que no fuese el clima, la hora y lo que teníamos que hacer después de ese café.
Fue bastante incomodo. Miraba mi cafe, lo revolvía mas de lo necesario y tomaba con toda la cara dentro de la taza. No reconocí ese defecto en mi hasta ese entonces: me faltaban cojones con las chicas. Terminamos el café y ni siquiera caminamos juntos porque ella debía ir hacia otra dirección y se fue tan rápido que ni pude ofrecerle mi compañía. Sentía humillación y que el culpable eran mis sentidos por haber creado una retroalimentación conductual basada en criticas y en opiniones de terceros, pero como no puedo dejar de sentir, me senté en el bandejón de la calle y me puse a observar a las personas. Los habían gordos y flacos, altos y bajos, blancos y negros, etcétera. No tardé ni dos minutos en darme cuenta de lo que sucedía. Yo era parte de un sistema mayor, el cual hace todo lo que odio. ¡YO HAGO TODO LO QUE ODIO! mientras observaba a las personas mi cerebro pensó mal de absolutamente todos; que el flaco era un idiota debilucho muerto de hambre, que el gordo tenía que levantarse la ponchera para poder mirarse el pene, que el alto lucía como un retrasado, que el tipo bajo se creía guapo y solo era una rata corpulenta, que de seguro la negra tenía sida y el blanco que la acompañaba le había pagado por darle abofeteadas en el trasero y un sin fin de prejuicios horribles. Me levanté y caminé. Miraba a las personas a los ojos para tratar de saber qué pensaban al verme y esa actitud no me sirvió de nada. El problema era yo, el error o la maldita infección de la sociedad estaba presenten en mi.
Al día siguiente fui a clases sólo para actuar como si nunca hubiese visto a la chica, ella hacía algo similar pero con naturalidad, de seguro no se fijo ni un poco en mi. Pasaron semanas, ella se fue del establecimiento y gracias a un rumor supe que ella si hablaba de mi. Decía que era simpático y guapo (como su novio, que rabia cuando te comparan) pero que nunca la observé con interés, entonces eso la decepcionó. Las chicas son así, les gusta llamar la atención de uno y yo lo estropeé, pero no me arrepiento. De seguro le habría hecho daño siendo como soy.
Comencé a leer libros de autoayuda, alguna que otra cosa religiosa, comencé a incursionar en las distintas disciplinas terapéuticas que están de moda como el reiki y el yoga, a salir menos a divertirme con amigos y a andar mucho en bicicleta. Cuales fueron los resultados de todo esto? Comencé a sentirme solo, la gente me había abandonado y ahora era más juzgado que antes. Por algún motivo que desconozco a las personas les desagradaba que yo intentara ser alguien bueno, limpio y sano. Esto me pareció increíble, el hecho de haberme dado cuenta de que no existía algún problema conmigo, sino que el verdadero sentido de todos nuestro odio es la envidia. Él "yo no pude y tu menos", o "el mundo no es para débiles espiritistas ni comeflores, acá la vida es ruda", y lo peor y más frecuente "que cínico e irónico este hombre, ahora se cree una blanca paloma, como si nunca hubiese hecho algo indebido. Odio a las personas falsas". Este mundo es una mierda, una mancha negra que se encargará de mantenernos con pensamientos tortuosos.
Me gustaría que todos hicieran la prueba de lo que yo hice para que vean cómo la inconsecuencia de la sociedad está aniquilando la felicidad. Luego, será nuestro trabajo acabar con nosotros mismos hasta exterminarnos en vida, o en sueños. No quiero vivir acarreado por una conducta universal negativa.
—Que extraño, esta vez no tengo miedo, solo tengo a una chica rondando por mi cabeza— Pienso.
—Era ella, la que vi esta tarde, la que caminaba como en una pasarela, la que me hizo pensar en exabruptos, hipnotizando mi atención con cada paso, con esa sonrisa que arqueaba sus ojos enormes y los hacia brillar. Tan pequeña, tan perfectamente compactada y tan sexy, me dolía el estómago el solo hecho de imaginarla, no podía creer que existiese tanta belleza, y eso, qué pervertido me puso dios mío. Creo que sentí impotencia por no haberle hablado, ahora no tengo su numero ni se su nombre. Maldita sea, jamás sabré de ella— Reflexionaba en ese momento.
Se ilumina la carne de mis manos imaginándolas tocando su piel, acariciando sus pómulos y jalando su mentón, mordiendo sus labios, viendo en cámara lenta como cierra los ojos al besarme, ese tipo de deseos que nacen en el subconsciente. Pienso en sexo y en amor, pienso en risas y en lágrimas, pienso en fugas y capturas, veo cuanto me ama, veo cuanto la cuidaré y todo lo que daría por besar su cuello cada mañana. Estoy tan admirado de su belleza que le agradezco solo a ella la vida.
—Creo que esta será una buena noche— digo suavemente. Solo imagino que todas esas fantasías fueses reales. Invito a mi mente a engañarme por un momento, invito a mi mente a inventarme felicidad.
Así pasé toda la noche, viviendo una relación ficticia y tonta, la cual no existió y culpo lo grande que es el mundo por toda esta fantasía que voló a través de mis ojos.
Llega el otro día y mi rostro muestra cierta decepción de la vida, siento ganas de ver nuevamente a esa señorita y que regale una sonrisa a mi paisaje. No se con que intención ocurren estas cosas, mi vida ya es lo suficientemente miserable como para tener intenciones tan veraces con una chica que ni conozco.
Camino por la misma calle de todos los días, dirección a unas aburridas clases de anatomía.
Me siento en la silla de siempre. Veo a mi derecha y están las mismas personas de siempre, las aburridas y odiosas personas de siempre.
El profesor entra a la sala caminando con mucha paciencia, atravesando la puerta sin preocuparse de mantenerla cerrada.
—Chicos, hoy tendremos una clase diferente— Exclama con un todo motivador.
—Hoy tenemos a una invitada muy especial, viene de una universidad vecina de la región, está preparando su practica y será ayudante de nuestra clase— Le dice a la clase con un tono cada vez mas exuberante de ánimos.
La chica pasa y como si hubiese salido de mis pensamientos, la veo. Suspiro. Es ella, no se que decir. Me bajó una vergüenza enorme al imaginar que se enteró de todo lo que pensé esa anoche sobre nosotros.
Usaba delantal blanco, con tacones oscuros y altos, mostrando sus preciosas piernas debajo de unas pantys color champagne.
—Bueno, he leído de estas cosas y en todos los casos, cuando ocurre una coincidencia de este calibre, quiere decir que debo hablarle y comenzar una aventura— Pienso mientras trato de despegar mi vista de sus caderas.
La bella mujer sonríe a la clase en muestra de amigabilidad, asiente la cabeza frente al profesor y dice hola sin mirar un punto exacto al terminar la palabra completa, que para mi fue eterna. Me siento hipnotizado y algo idiota, no se qué pensar realmente y me pregunto por qué siento algo tan poderoso y singular por ella.
—¿Será solo su belleza? ¿Que acaso no es suficiente con eso? ¿En mi vida siquiera imaginé conocer tal encanto? ¿Mi profundo deseo será coronado al poseer su magnificencia como atractivo exclusivo para mi vida? ¿Eso siquiera es sensato? ¿Podré consumar una razón solo cuestionando el hecho? ¿Estaré arrastrando mi intelecto a una longevidad llena de angustia? — Cuestiono en mi cabeza como si ya lo hubiese hecho antes.
Antes de que el profesor comenzara la clase la chica da un discurso breve, algo típico de practicantes, con un vocabulario básico e ideas claras referidas a su deseo de apoyo frente a nosotros y también como aclaración de que no estorbaría. Como dije anteriormente, típico. La clase comienza y la chica camina entre los pupitres. Lleva una libreta y un lápiz en la mano en donde pareciera que anotara todo, o solo soy yo que cada vez que la miro mi mente repite la misma imagen una y otra vez frente a mis ojos. En fin, termina la clase y yo me acerco a ella. Le ofrezco un café y ella lo acepta, vacilando antes de hacerlo obviamente, como toda chica guapa que se toma enserio. Cuando vamos caminando hacia la cafetería le pregunto si se siente cómoda en nuestro establecimiento académico y ella responde que no, algo que me dejó sorprendido. Generalmente, por cordialidad o agradecimiento la gente responde de manera amigable a ese tipo de preguntas cliché, pero ella no lo hizo. Le pregunte cual era el motivo de su respuesta y ella menciona a su novio, un tal Gastón de Volder proveniente de una familia aristócrata conservadora de descendencia holandesa del siglo XVI, el cual no quería dejar como segundo plano en su vida.
— ¿Debe ser un príncipe o algo por el estilo no? — pregunto algo decepcionado de su existencia y de mi por no ser él.
—Es de familia noble, pero él es un hombre sencillo que se ha desprovisto de riquezas superficiales y de toda clase de rituales coloniales para así poder tomar mi humilde y corriente mano— dice con mucho orgullo, pero desinflándose en cada palabra.
Al escucharla decir eso, sentí una rabia que invadió mi cuerpo a tal nivel que mi temperatura aumento rápidamente como si estuviese posado sobre una salamandra encendida. No podía creer que ella aceptara algo así, que creyera que aquel acto fue una prueba de amor real. Un príncipe que se despoja de su identidad para poder aceptar a la mujer mas hermosa de la galaxia, como si no viese que la chica es mas digna que el mismo Dios de poseer todo este reinado espiritual y terrenal, como si no viese que posee los rasgos mas exóticos y perfectamente alineados que haya creado la naturaleza a lo largo de toda su historia, como si no viese que si yo fuera un príncipe mataría al rey y a la reina para darle el trono que ella se merece desde que recibió el primer aliento. De todos modos este sentimiento es demasiado poético, sobre todo por como están las cosas hoy en día sí la profundidad del lenguaje y de la expresión son incomodas y hasta plásticas, estamos convencidos (o constantemente convenciéndonos) de que el amor es la facción más cursi y limitada en pervivir de las caras sentimentales del ser humano. El mundo es cruel con lo que estoy sintiendo en este momento. Los prejuicios son tan infinitos, perfectamente pensados y luego enumerados por sabios maquiavelistas que no me dan ninguna posibilidad de encontrar el valor para dejarlo entrar a mi, increíble. La sociedad es un catalizador que retarda los procesos químicos del cerebro y en general de las buenas experiencias, los peros y las contra-indicaciones que te ofrece cada cultura están pensados para controlar los impulsos que nos puedan hacer felices, pero lo irónico es que por el contrario, nos impulsa a cometer errores, a ser malas versiones de nosotros mismos para adquirir seguridad de ellas. Nos incentivan a correr el riesgo de dañar a otros innecesariamente bajo el argumento de que uno saldrá ileso. Malditas personas precursoras de esta mierda de actitud. La inseguridad nos quita muchos años de vida.
—Genial, debe ser un hombre asombroso. Felicidades para ustedes— digo con un tono protocolar.
—Que gracioso eres, te quedaste pensando un gran rato sobre lo que te dije y creíste que no lo note? Bueno, creo que se me nota algo descontenta al expresar mi situación. No es necesario que me digas algo— Dice la chica mientras busca algo en su cartera, haciéndose la desentendida de lo que dice como si temiera alguna consecuencia divina.
Luego en el café la conversación se volvió algo incomoda, se notaba inseguridad de parte de ambos y es fácil reconocerlo, se olía en todo el local. Ninguno tomaba la iniciativa de iniciar una charla que no fuese el clima, la hora y lo que teníamos que hacer después de ese café.
Fue bastante incomodo. Miraba mi cafe, lo revolvía mas de lo necesario y tomaba con toda la cara dentro de la taza. No reconocí ese defecto en mi hasta ese entonces: me faltaban cojones con las chicas. Terminamos el café y ni siquiera caminamos juntos porque ella debía ir hacia otra dirección y se fue tan rápido que ni pude ofrecerle mi compañía. Sentía humillación y que el culpable eran mis sentidos por haber creado una retroalimentación conductual basada en criticas y en opiniones de terceros, pero como no puedo dejar de sentir, me senté en el bandejón de la calle y me puse a observar a las personas. Los habían gordos y flacos, altos y bajos, blancos y negros, etcétera. No tardé ni dos minutos en darme cuenta de lo que sucedía. Yo era parte de un sistema mayor, el cual hace todo lo que odio. ¡YO HAGO TODO LO QUE ODIO! mientras observaba a las personas mi cerebro pensó mal de absolutamente todos; que el flaco era un idiota debilucho muerto de hambre, que el gordo tenía que levantarse la ponchera para poder mirarse el pene, que el alto lucía como un retrasado, que el tipo bajo se creía guapo y solo era una rata corpulenta, que de seguro la negra tenía sida y el blanco que la acompañaba le había pagado por darle abofeteadas en el trasero y un sin fin de prejuicios horribles. Me levanté y caminé. Miraba a las personas a los ojos para tratar de saber qué pensaban al verme y esa actitud no me sirvió de nada. El problema era yo, el error o la maldita infección de la sociedad estaba presenten en mi.
Al día siguiente fui a clases sólo para actuar como si nunca hubiese visto a la chica, ella hacía algo similar pero con naturalidad, de seguro no se fijo ni un poco en mi. Pasaron semanas, ella se fue del establecimiento y gracias a un rumor supe que ella si hablaba de mi. Decía que era simpático y guapo (como su novio, que rabia cuando te comparan) pero que nunca la observé con interés, entonces eso la decepcionó. Las chicas son así, les gusta llamar la atención de uno y yo lo estropeé, pero no me arrepiento. De seguro le habría hecho daño siendo como soy.
Comencé a leer libros de autoayuda, alguna que otra cosa religiosa, comencé a incursionar en las distintas disciplinas terapéuticas que están de moda como el reiki y el yoga, a salir menos a divertirme con amigos y a andar mucho en bicicleta. Cuales fueron los resultados de todo esto? Comencé a sentirme solo, la gente me había abandonado y ahora era más juzgado que antes. Por algún motivo que desconozco a las personas les desagradaba que yo intentara ser alguien bueno, limpio y sano. Esto me pareció increíble, el hecho de haberme dado cuenta de que no existía algún problema conmigo, sino que el verdadero sentido de todos nuestro odio es la envidia. Él "yo no pude y tu menos", o "el mundo no es para débiles espiritistas ni comeflores, acá la vida es ruda", y lo peor y más frecuente "que cínico e irónico este hombre, ahora se cree una blanca paloma, como si nunca hubiese hecho algo indebido. Odio a las personas falsas". Este mundo es una mierda, una mancha negra que se encargará de mantenernos con pensamientos tortuosos.
Me gustaría que todos hicieran la prueba de lo que yo hice para que vean cómo la inconsecuencia de la sociedad está aniquilando la felicidad. Luego, será nuestro trabajo acabar con nosotros mismos hasta exterminarnos en vida, o en sueños. No quiero vivir acarreado por una conducta universal negativa.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Agonía
No se como decirlo, o tal vez solo no quiero reconocerlo... creo que esa es la alternativa. Me temo que las palabras se caricaturicen en poesía, en la cuestión real de un problema que es libre de volar y alejarse, pero pronto cambia el aire y al respirar me agito y suspiro, ese vació perfumado que yo besaba con suavidad y que ni conocía delirio alguno como tal se encuentra en la misma habitación que mis demás pensamientos diarios.
essere o non essere, questo è il problema
Ser o no ser... esa es la cuestión y no parece ser fácil la decisión tratándose de una pregunta tan simple de recrear pero compleja de resolver, como para sentarse a pensar en qué es mas importante dejando de lado los idealismos: habrá que abandonar la BUSQUEDA de ser y dedicarse mejor a Ser como dijo un psiquiatra chileno? (no recuerdo su nombre) Se puede pensar en algo así sabiendo que el sistema actual tiene como base el éxito para crear sociedad, dando cuenta que el éxito es proporcional al status definido como el nivel económico y social de las personas? Es más, la
palabra en su origen latino dicta que la posición social de cada persona varía según su rol en la sociedad y su aprecio depende de cada cultura. Imagino que el calificativo de "Don nadie" nace en una cultura en donde obrar según se piensa es muy difícil, no conozco a nadie que no sufra de este dilema. Es broma, lo que quiero decir es que quien no lo haya hecho no existe. (Que grave la broma)
Erasmo da Rotterdam
HARDLIFE, HARDTHINGS
Un ego descompuesto, podrido en materias estratégicas como un accidente logístico, una mirada curva, como una serpiente al desplazarse por los guijarros de Koh Hingham, una dosis de exitismo, compensado por pequeños hechos enaltecidos de coincidencias y aciertos desconocidos, frases groseras que suenan como el murmullo que hacen las sabanas cuando la cena está servida y nuestros cuerpos no tienen prisa, pluriculturalidad que prescinde de las personas, la palabra superflua de cada discusión, la inseguridad catalogada según la cantidad de X antes de una L, un descontento que ya no existe, pero existió y existirá después. Esto último es similar a detener el tiempo, aunque para otros significa ver el tiempo avanzar. Cuantas maneras más debo derrumbar para socavar en el viento que corre en primavera, yo solo quiero volar y seguir mirando lo que ocurre desde mi propio punto.
sábado, 7 de junio de 2014
Mas allá del retorno
Necesito un poco de aquellos excesos, un poco de esa trasparencia textil y ser quien destape lo infimo, las curvas del invierno en los panoramas de otoño, el buen probecho de un beso brusco que alimenta las posibilidades de besar mas allá de la piel. Hablar, de eso que queremos vamos a hablar, sino callemos para traducir los ruidos que nos acompañan esta noche. Tocar para sentir, no para desear sentir. Uno grande, para derrochar. Maldito complejo... cuanto te necesito soledad... cuanto quisiera que estés como aquel día en que te perdí.
sábado, 31 de mayo de 2014
Manzanas en Saturno
Soy la manzana que no quiere caer del árbol si no es para rodar por los anillos de Saturno. Puedo volar, puedo desaparecer, y lo mejor es que puedo imaginar realmente que es cierto. No quiero sorprenderte pero puedo imaginar mas allá de los bordes, querida. Tú, espero con ansias que duermas profundamente... estarás desnuda y con una manzana dulce frente a ti que cortarás de raíz girando suave pero firme la mano hacia tu pecho. En ese momento, siéntete parte de mis sueños más profundos.
Mi universo eres tú y Saturno son tus ojos, amor mío...
Quiero ser lo dulce que gustes de tu vida,
Porque las cosas dulces dan alegría
Y quiero caer en tu mirada todo el día,
Para viajar en tu mente
Y ser parte de este mundo de fantasía.
Mi universo eres tú y Saturno son tus ojos, amor mío...
Quiero ser lo dulce que gustes de tu vida,
Porque las cosas dulces dan alegría
Y quiero caer en tu mirada todo el día,
Para viajar en tu mente
Y ser parte de este mundo de fantasía.
sábado, 12 de abril de 2014
Experiencia Starbucks (FOTOGRAFIA)
domingo, 16 de febrero de 2014
jueves, 19 de septiembre de 2013
Pianista de jardín
El dulce sabor de su voz alimentando el silencio, aquellas frases que no llegaban jamás a su fin, ese listado de necesidades que iban saliendo en el momento con la intención de comulgar mas aspectos de unión, aquellos acuerdos que mordían mi oreja durante el día como estimulo a la memoria y aquella compañía que no perecería jamás la cual hacía que el mismo olvido se arrodillara a sus pies. Cada ejemplo fortuito que brotaba si necesitábamos explicar el por qué de tanta lucha, cada emoción por la simpleza de amar y sentir a Dios.
Esa manía de engrandecer todo ahí nació, elogiábamos cada delicado rasgo del paisaje que contrastara nuestro amor con la intención de gratificar a la vida por darnos la oportunidad de vivir ese momento. Eran horas dando gracias. Podíamos sin ningún pudor decirle a las personas qué significaba estar juntos antes de saludarlas, si gustábamos lo gritábamos. Nada era mejor que estar juntos, podíamos irnos de cualquier fiesta por muy grande que esta fuese ya que sabíamos que la diversión estaba siempre al final del día entre cuatro de nuestras paredes. El amor, ese sentimiento que también ama, trasladándose de llama en llama aclarando su intención y coloreando la oscuridad de lo que las estrellas no podían tocar; ese viejo amigo que ya no está.
También estoy viejo, vivo en una pensión ubicada en la calle Simón Bolívar en donde iluminan el jardín con velitas pálidas dentro de frascos transparentes, atestado de personas tristes que no tuvieron la fortuna de conocer el amor como yo, un simple hombre que Jesús pastor trajo a esta tierra costera. Mas a mi gran amor también recuerdo como tocar el piano y cada vez que lo hago, recuerdo el dulce sabor de su voz alimentando el silencio, aquellas frases...
Esa manía de engrandecer todo ahí nació, elogiábamos cada delicado rasgo del paisaje que contrastara nuestro amor con la intención de gratificar a la vida por darnos la oportunidad de vivir ese momento. Eran horas dando gracias. Podíamos sin ningún pudor decirle a las personas qué significaba estar juntos antes de saludarlas, si gustábamos lo gritábamos. Nada era mejor que estar juntos, podíamos irnos de cualquier fiesta por muy grande que esta fuese ya que sabíamos que la diversión estaba siempre al final del día entre cuatro de nuestras paredes. El amor, ese sentimiento que también ama, trasladándose de llama en llama aclarando su intención y coloreando la oscuridad de lo que las estrellas no podían tocar; ese viejo amigo que ya no está.
También estoy viejo, vivo en una pensión ubicada en la calle Simón Bolívar en donde iluminan el jardín con velitas pálidas dentro de frascos transparentes, atestado de personas tristes que no tuvieron la fortuna de conocer el amor como yo, un simple hombre que Jesús pastor trajo a esta tierra costera. Mas a mi gran amor también recuerdo como tocar el piano y cada vez que lo hago, recuerdo el dulce sabor de su voz alimentando el silencio, aquellas frases...
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viernes, 16 de agosto de 2013
Una gota de poder
Puedo vivir al limite de la supervivencia, o solo sentarme sobre un cojín en mi balcón con el único propósito de consumir excesos.
Buscando amenizar el día durante un momento, tropiezo con el costado cálido de la ruta solar, donde las nubes son parte de la imaginación del resto (pienso que ver lo que no deseo observar no es apto para mi).
La noche se anuncia fría, cada muralla escribe la evidencia de lo que mis ladridos deberían enmudecer, mi silencio.
Los pasos de tono marrón trasladan los sonidos de las pisadas, aplastando escombros y otras cosas inútiles que las personas normales desechan como papeles y plásticos. No imposibilitan mi camino en lo absoluto.
Veo mis manos y giro rápidamente la vista a los espacios abiertos como si alguien corriera tras de mi y deseara ayuda, pero solo es producto de la imaginación, culpa de la ansiedad que cae en mi pecho por las drogas.
Observo donde no hay nada, donde prefiere ocultarse lo obscuro, donde hay otros seres como yo.
Vuelvo a ver mis manos y siento que algo anda mal, ¿será que están vacías?
Vacías de caricias, vacías de cigarros y de tragos. Algo anda mal... Me pregunto por qué motivo pensaría en caricias en este momento.
Fumo y la noche se vuelve un punto disminuido. Veo a través de mi caleidoscopio los postes y otros artefactos que emitan destellos para así catalizar el efecto.
Soy un cleptomaníaco de razones, un adicto a la verdadera existencia.
Soy un trabajólico desempeñado en el área del sueño, un ludópata sentado frente al espejo jugando con el miedo de su propia mirada al verse.
Apuesto mi carne, mi sangre y mis extremidades al toparme con cada simple vida que obstaculiza mi recorrido. Sus expresiones hablan por si solas y todas me dicen que llevan sus manos en los bolsillos para esconder el puñal. Así es la vida hoy.
El día de mañana puede que no esté, quedarán aquellos desgraciados codependientes y mitomanos que escupieron mis zapatos y luego hice lamer gracias a mi orgullo. Cuando me vaya les dejo la amnistía bajo la firma de mis concejos a sus desgraciadas vidas. Pobres idiotas, al no saber la respuesta a qué es la vida buscan imitar un prójimo que, con una codiciosa sonrisa, parece mas vivo por sus abultados bienes materiales.
Al fin, cruzo la puerta de mi refugio y apago mis pensamientos. Bendita es la filarmonía cuando cantan los mejores que ya se fueron y yo caigo sobre la cama deshecha, como era de esperar.
Se desprende el techo y desaparezco hasta la mañana siguiente.
Buscando amenizar el día durante un momento, tropiezo con el costado cálido de la ruta solar, donde las nubes son parte de la imaginación del resto (pienso que ver lo que no deseo observar no es apto para mi).
La noche se anuncia fría, cada muralla escribe la evidencia de lo que mis ladridos deberían enmudecer, mi silencio.
Los pasos de tono marrón trasladan los sonidos de las pisadas, aplastando escombros y otras cosas inútiles que las personas normales desechan como papeles y plásticos. No imposibilitan mi camino en lo absoluto.
Veo mis manos y giro rápidamente la vista a los espacios abiertos como si alguien corriera tras de mi y deseara ayuda, pero solo es producto de la imaginación, culpa de la ansiedad que cae en mi pecho por las drogas.
Observo donde no hay nada, donde prefiere ocultarse lo obscuro, donde hay otros seres como yo.
Vuelvo a ver mis manos y siento que algo anda mal, ¿será que están vacías?
Vacías de caricias, vacías de cigarros y de tragos. Algo anda mal... Me pregunto por qué motivo pensaría en caricias en este momento.
Fumo y la noche se vuelve un punto disminuido. Veo a través de mi caleidoscopio los postes y otros artefactos que emitan destellos para así catalizar el efecto.
Soy un cleptomaníaco de razones, un adicto a la verdadera existencia.
Soy un trabajólico desempeñado en el área del sueño, un ludópata sentado frente al espejo jugando con el miedo de su propia mirada al verse.
Apuesto mi carne, mi sangre y mis extremidades al toparme con cada simple vida que obstaculiza mi recorrido. Sus expresiones hablan por si solas y todas me dicen que llevan sus manos en los bolsillos para esconder el puñal. Así es la vida hoy.
El día de mañana puede que no esté, quedarán aquellos desgraciados codependientes y mitomanos que escupieron mis zapatos y luego hice lamer gracias a mi orgullo. Cuando me vaya les dejo la amnistía bajo la firma de mis concejos a sus desgraciadas vidas. Pobres idiotas, al no saber la respuesta a qué es la vida buscan imitar un prójimo que, con una codiciosa sonrisa, parece mas vivo por sus abultados bienes materiales.
Al fin, cruzo la puerta de mi refugio y apago mis pensamientos. Bendita es la filarmonía cuando cantan los mejores que ya se fueron y yo caigo sobre la cama deshecha, como era de esperar.
Se desprende el techo y desaparezco hasta la mañana siguiente.
jueves, 11 de abril de 2013
Stop
BASTA! Volvamos a la realidad. Puede que no sea tan genial, pero necesito poner los pies en la tierra y usar la cabeza. Ya nací con razonamiento y no fue elección mía; ahora que mas da. "...pero será como cuando uno empieza una dieta: mañana comenzaré (a pensar)", Buenas noches, no me enamoraré nuevamente por lo menos hasta que cumpla veinticinco años para asegurarme de un par de cosas, no quiero correr riesgos así que trata de alejarte lo suficiente, pero rápidamente acércate si no me aguanto...
PD: U$100 a que mañana te veré y diré "hola amor, te extrañaba", te abrazaré y besaré.
PD: U$100 a que mañana te veré y diré "hola amor, te extrañaba", te abrazaré y besaré.
martes, 12 de marzo de 2013
Hay muchos humanos…
Que vergüenza que seamos cada vez mas malos siendo animales y mas buenos siendo humanos. Esto es lo que somos, unos destructores de la tierra, el resto de los animales y hasta de nosotros mismos, que acto mas idiota y egoísta.
Qué pasará hoy?
No entiendo que estoy haciendo ni por qué, me parece demasiado extraño que lo esté haciendo. Creo que llegó el momento de dejar de ver tan de cerca esos ojos hipnotizantes que me llaman a buscarlos cuando yo quiero correr.
domingo, 10 de marzo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
viernes, 1 de marzo de 2013
Algo que se conoce
A veces temo de las manos que tejieron mi destino por el simple hecho de que no se quien tiene las riendas de mi camino, el miedo que siente mi corazón y la alegría que me da el solo hecho de sentir me han convertido en un amante del amor, mas que de la confianza y plenitud de una mujer cuya intención puede ser buena pero el camino suele darme pavor... me he convertido en el hombre mas sensible que he conocido, eso sumado con mi lucha me ha persuadido a permanecer en suelo y tierra cuya raíz de mis latidos los oculto en una apariencia de hombre juguetón y hasta conflictivo. Quien me maraville con su sonrisa tendrá de mi todo el amor y carisma que esta apasionada vida me han hecho visualizar dentro de mi propio prisma, pero quien mas se ha preocupado de conocer mas allá de lo que en este mundo banal le enseña su vista? yo cierro los ojos y veo todo el universo mientras que mis pares son simples peatones de un mundo plano y recto. Te he aprendido a conocer y tu seguridad me causa entusiasmo, aunque sin que sea tuya la culpa mis versos y estribillos caen derretidos al brillo de quien me acompaña toda la vida y cubre mis temores con una espesa pulpa, mi sauna de dolores que ustedes llaman como la luna.
miércoles, 27 de febrero de 2013
FCBK DOWN
No se como capear la ola de opinólogos fraudulentos que brotan en facebook desde las 22 hrs en adelante si luego, a vísperas de festival, me encuentro con la misma gente siendo un fraude al mostrarse incapaces de dejar de ver la paja en el ojo ajeno, sin importar que estos tienen una viga en él.
sábado, 9 de febrero de 2013
Tanto
Te extraño por lo que me das, esa sonrisa tan bonita y tus ojitos de mi color favorito. No por lo que me quitas, como el aliento al decir un te quiero y mi oreja en tu pecho escuchando tus latidos.
jueves, 7 de febrero de 2013
Es...
La espuma suave del campo terrestre, como si la virtud de la nebula fuese encajar cada placa en el valle de la luna.
domingo, 27 de enero de 2013
cielo
El cielo estaba claro, muy claro. Lo extraño era que estaba claro por donde sale y por donde se esconde el sol, como si Santiago fuese un plato con leche en donde flotan las estrellas. Se puede apreciar el borde, una salida de la ciudad mas allá de las nubes, como si pudiéramos salir de un brinco.
jueves, 24 de enero de 2013
Exigencias
Ser exigente tiene sus costos, como por ejemplo no poder cambiar la decisión cuando escoges no tomar lo que te ofrecen. En fin, si quiero mas, tendré mas.
miércoles, 23 de enero de 2013
...
Y en ese frasco pequeño habrá espacio para otra persona mas.
La estrategia es esta: Que el frasco sea lo suficientemente estrecho para que permanezcamos juntos y nos volvamos a separar como ahora.
Ay distancia, no me simpatizas.
La estrategia es esta: Que el frasco sea lo suficientemente estrecho para que permanezcamos juntos y nos volvamos a separar como ahora.
Ay distancia, no me simpatizas.
martes, 22 de enero de 2013
Me fui a la...
Ahora sé lo que se siente que tu mente se vaya a otra galaxia y que al aterrizar de vuelta te encuentres escribiéndole cosas lindas a la persona que te tiene medio loco.
Envase
Si antes, hasta ahora, este blog ha sido muy "piola", ahora será hermético. Antes me sentía dentro de una caja de zapatos, pero ahora ya la cosa va como por un frasco transparente, como esos de mermelada. No quiero ni pensar en qué tan pequeño se irá poniendo el lugar, solo sé que lo construiré yo y me encantará.
sábado, 19 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
CABALLERO
No puedo ser mas buena persona y tierno, si hasta cuando me llegaron unos cagüines de mi ex que andaba con alguien yo le mandé con mi amiga al compadre, que era su amigo, unos tips para que la conquistara y concejos de como jugársela jajajaja (L) Creo que después de la última relación hasta esta, mucho mas madura, he crecido bastante como hombre. Ahora soy todo un respetuoso y amigable caballero. Digno de usted señorita? espero que así sea porque eso me motiva.
LUZ
No se por qué, pero tengo algo en contra de la luz fuerte. Me molesta, no me deja ver bien. Las luces bajitas y de colores son lo mejor.
:3
GRACIAS! Creo que es la única que ha podido cambiar las cosas en este momento y lo ha hecho por merito propio. Cada día me convenzo un poco mas de que podría valer mucho la pena. Es diferente, me gusta y ayer nos dijimos "te quiero mucho". Qué cosa mas tierna, aunque no todo es ternura, nos conocimos bien hardcore.
El resto de ellas realmente han sido muy estúpidas.
El resto de ellas realmente han sido muy estúpidas.
PD: Yo creo que es primera vez que me despierto a escribir y así.

domingo, 13 de enero de 2013
necesidades
Contamos con muchas necesidades y creo que he aprendido a controlar gran parte de ellas, pero siempre existen cosas que no se pueden negar.
sábado, 12 de enero de 2013
YING YANG
El sur puso un imán en mis deseos, como si me hubiese entregado la llave que abriría aquel baúl que contendría la invitación a un show de magia. Quiero olerlo, sentirlo, conectarme, respirar, observar y dejarme llevar por los caminos de quienes saben el secreto del lugar. Quiero otro switch, que me haga elegir entre cosas mas bonitas. Ya estuve mucho tiempo en el Ying y le doy las gracias; el sur se llamará Yang y es su turno.
El rostro
Perder el tiempo es estar siempre rodeado de gente sin propósitos, sin sueños, solo con la mente puesta en encontrar un cuerpo que busque el suyo junto con una mala excusa para beber alcohol. La vida no tiene sentido si tu apariencia solo redacta una pobre vida sin cambios. Esconder los sentimientos en litros de la bebida mas oscura, distraer la cara de vergüenza con un vestido corto, insultar al destino al notar cómo tus pétalos se transforman en raíces del olvido; bajo tierra, oscuras, sin poder crecer. Es una lástima que exista gente tan poco valiosa y tan poco interesante, pero mas pena me da ver como el rostro de esa gente me recuerda el polvo del desierto, como si sus espíritus ya hubiesen sido cremados antes que sus cuerpos.
2013
Uff...Tantas sorpresas a finales del 2012 y comienzo del 2013. Creo que me conocí un poco mas a mi mismo y lo mejor es que actúo cada día mas parecido a lo que realmente soy, es complicado pero eso hace que me agrade mas! He conocido un montón de cosas que, mas que pensar que no existían, nunca creí que podría vivir. Me he convertido en una especie extinta o que simplemente nunca debió existir, una mezcla de lo desconocido y la ficción. Ya no necesito ver a través de mis ojos, ni tampoco ser moralista, todo es cosa del momento, no necesito explicaciones ni mucho menos tengo dudas sobre el resto. Las cosas son como son, fuera de toda opinión encasillada en lo personal.
Este mundo es sorprendente, puedes sentir pasión, ternura y cariño luego de encuentros totalmente embotellados, sexuales, sucios y manoseados.
sábado, 5 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
martes, 25 de septiembre de 2012
martes, 4 de septiembre de 2012
P.F.
lunes, 3 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
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